Dos ahogados en Semana Santa

Dos ahogados en Semana Santa

Dos jóvenes ahogados, uno de ellos de origen guatemalteco y otro de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, fue el saldo parcial del periodo vacacional de Semana Santa en la región fronteriza, confirmaron autoridades de Protección Civil.

Según el reporte, el primer joven identificado con el nombre de Jorge Alberto Cruz Pola (19 años), originario de Tuxtla Gutiérrez, arribó el viernes al centro recreativo Uninajab, ubicado a 26 kilómetros de Comitán, acompañado de su amigo.

Los jóvenes se trasladaron al Cenote Chucumaltik, sobre un camino de terracería ubicado en el centro recreativo, y luego de algunos minutos comenzaron a nadar, sin embargo, Cruz Pola se ahogó.

Una mujer que se encontraba en el lugar disfrutando de sus vacaciones se percató de que el cuerpo del joven se encontraba en la profundidad, por lo que su acompañante Néstor Daniel trató de sacarlo, pero su intento fue inútil.

Hasta el lugar se desplazaron elementos de Protección Civil, quienes de inmediato rescataron el cuerpo del joven para trasladarlo al Semefo de Comitán y realizar la necropsia de ley, en espera de que familiares reclamaran sus restos.

Guatemalteco ahogado

De acuerdo con el reporte de las autoridades municipales la falta de precaución de un joven de tan solo 17 años de edad provocó que falleciera casi de inmediato al aventarse a una de las lagunas de la zona turística Linda Vista, en la localidad Lagos Cristóbal Colón del municipio de La Trinitaria.

El joven fue identificado con el nombre de Jairo González Alva (17 años), originario de la Aldea Valentín Unión Cantinil de Guatemala, quien después de ingerir sus alimentos se subió a la rama de un árbol y se aventó.

Tras caer al agua sus familiares esperaban que saliera, pero después de varios minutos esto no sucedió, por lo que solicitaron el apoyo de policías rurales y elementos de Protección Civil.

Con ayuda de buzos expertos lograron localizar el cuerpo del menor a una profundidad de siete metros aproximadamente.

Familiares del guatemalteco mencionaban a gritos que se lo habían advertido y que hizo caso omiso, pues todos sabían que podría sufrir congestión si nadaba después de comer, pero incluso así fue imposible detenerlo.