Ebrio cae de mototaxi

Ebrio cae de mototaxi

Le duele el cuerpo. Se cayó de un mototaxi en Copainalá. Pero le duele más no poder denunciar al conductor. Es su cuñado. Le aqueja más saber que en realidad el culpable es él por ir ebrio. Pero más doloroso le resulta la balanza emocional: su esposa prefirió ir a ver a su abuelita enferma.

Tirso López Gómez (29 años) conducía el mototaxi marca Bajaj, tipo RE, color blanco, con número económico ECO-004469-12.

El transporte público circulaba sobre la avenida Central del poblado Ángel Albino Corzo, municipio de Copainalá.

A bordo viajaba su cuñado Juan Gutiérrez Sánchez (25 años). El pasajero iba ebrio. Se dirigía a casa.

Pero en una curva cerrada, tras una maniobra rápida e inesperada para Juan, el mototaxi dio un giro. El pasajero salió disparado de la unidad, que no tiene puertas de seguridad.

El conductor, al ver a su pasajero caído, orilló su mototaxi y huyó.

El lesionado quedó tirado sobre la calle. Nadie lo ayudó. Allí no hay ambulancias ni paramédicos. Como pudo se levantó y fue a casa.

Cuando su esposa lo vio, golpeado, pero ebrio, el dolor físico disminuyó y el emocional creció.

“Tas loco, no vas a denunciar a mi hermano. Tú tienes la culpa por subirte borracho”, le dijo la mujer al oír su deseo de quejarse.

Y al saber que su abuelita estaba enferma, prefirió ir a verla antes que cuidar de su cónyuge. Y esto sí que le dolió a Juan.