Con una herida de arma blanca en el pecho, a centímetros del corazón, desangrándose por horas durante la madrugada de ayer, creía que nada podría empeorar. Y se equivocó. La Policía Municipal de Tuxtla Gutiérrez, llegó para esposarlo y detenerlo por riña callejera, sin embargo, al verlo muy mal lo bajaron de la patrulla y lo dejaron. Una patrulla de Fuerza Ciudadana fue su salvación, al solicitar los servicios de emergencia.


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