Tras una llamada al número de emergencias 911, en la ciudad de Ocosingo se reportó del hallazgo de restos óseos en la espesura de la selva Lacandona, activándose las instancias correspondientes para acudir al sitio y proceder a asegurar la zona, además de levantar la osamenta.
El reporte fue alrededor de las 09:00 horas del domingo, cuando denunciaron que en los territorios de la localidad San Gregorio habían encontrado los huesos de una persona.
Por ello, acudieron de inmediato peritos especializados en materia de criminalística de la Fiscalía de Justicia Indígena.
Fue cerca de las 10:30 horas que los agentes ministeriales y peritos pudieron ingresar al lugar a bordo de un helicóptero propiedad de Protección Civil del Estado, en la ranchería Corozal, perteneciente a Ocosingo.
Al llegar fueron recibidos por Pedro Gómez Méndez y Juan Gómez Méndez, hermanos del hoy occiso, quienes señalaron el sitio donde habían descubierto los restos humanos que estaban dispersos aproximadamente a 50 metros a la redonda de donde se encontró el primer hueso.
También las autoridades localizaron cerca los restos de un caballo y una montura, las cuales fueron identificadas por los hermanos como propiedad de quien en vida respondiera al nombre de Alejandro Gómez Méndez, que se encontraba desaparecido desde el 1 de junio.
Horas más tarde los peritos levantaron la osamenta y todas las pruebas pertinentes para continuar con las investigaciones correspondientes de este atroz crimen que conmovió la selva de Chiapas, con ejecuciones típicas de la delincuencia organizada.
En su momento, hallaron a Fidencio Gómez Méndez descuartizado al lomo de su caballo, pero faltaba su acompañante.
Según iban a encontrarse con un hombre llamado Ángel “N”, quien les daría una cantidad de dinero en efectivo.
Desde ese día los jóvenes se encontraban desaparecidos, hasta que el agente auxiliar municipal del ejido San Gregorio, encontró el caballo de uno de ellos con dos costales en el lomo.
Al abrirlos vieron los restos humanos, desmembrados aparentemente a machetazos.
Exigen justicia
Diversas organizaciones sociales se proclamaron en contra de estos violentos ilícitos que atentan contra la paz y tranquilidad, lo cual dieron a conocer mediante oficios dirigidos a las autoridades.
Continúan exigiendo justicia para las víctimas y familiares, además de castigo para losresponsables, en busca de que prevalezca la paz y tranquilidad en el municipio, pero principalmente en las comunidades de la selva de Ocosingo.












