La camioneta está sobre la acera amplia, justo a un lado de un estacionamiento público en pleno centro de Tuxtla Gutiérrez, donde se supone hay muchos elementos de vialidad. Ni uno ha pasado. El auto tiene ambas placas. No fue infraccionado. Unos condenan el hecho, otros lo celebran.
“Hey, ¿y qué hace este auto arriba de la banqueta?”, cuestiona un peatón a otro. Una señorita que camina de sur a norte sobre la 1ª Oriente, intenta subir a la acera porque se acerca un auto, pero apenas puede subir un pie. El vehículo estacionado arriba se lo impide.
La unidad marca Toyota, tipo Avanza, color vino, con placas de circulación DPP-1567 de Chiapas, ocupa toda la acera. Está de norte a sur.
Lo que más molesta a los peatones es que el coche se quedó justo enfrente de un estacionamiento público, el cual tenía bastante espacio.
El conductor no quiso pagar estacionamiento y se le hizo fácil dejar su coche sobre la acera.
“¿Y dónde andan los ‘tamarindos’ que no le han quitado la placa?”, agrega el peatón.
Unos condenan el hecho. Es que -dicen- si fueran ellos ya los hubieran multado. “La ley debe ser pareja”, razonan.
Otros dicen que eso es lo que se ganó con la famosa obra “Qué viva el Centro”. Se redujeron las calles y se ampliaron las aceras. Según para beneficio del peatón.
Al haber menos espacio para estacionarse, los autos se suben a las aceras y más si estas son amplias, como la de la 1ª Oriente y 2ª Sur.
Así, los peatones deben caminar sobre la vía, con el riesgo de ser arrollados.












