Falla el “arte” de robar

Falla el “arte” de robar

Han hecho del robo, su “arte”. Son especialistas. “Vienen de otro lado, por su técnica y sus herramientas”, reconocen los policías. Recientemente robaron un cajero automático en Tuxtla Gutiérrez. Estuvieron a punto de llevarse 5, hace unas semanas. Este jueves lo volvieron a intentar afuera de Coneculta.

Era 15 de junio, día de quincena. Hombres armados con pistolas irrumpieron al estacionamiento del Coneculta, ubicado en el bulevar Ángel Albino Corzo, número 2251, al oriente de Tuxtla Gutiérrez.

Los vigilantes privados fueron sorprendidos. Con extrañeza observaron a dos unidades. Una de ellas una camioneta tipo Pick up y la otra una Voyager de color arena.

No hubo tiempo de mirar las placas. Sus ojos desorbitados miraron las armas y a los tres hombres que los sometieron.

Amarrados, los policías privados observaron cómo los tres hombres intentaban arrancar el cajero automático empotrado en la pared del edificio público. Se suponía que tenía mucho dinero para el pago de los empleados.

Eran cerca de las 3:00 de la mañana. Uno de los hampones vestía una playera de color gris con rayas blancas, de aproximadamente 35 años de edad, 1.65 de estatura y tez morena clara. Era el menos experto con la maniobra.

Nerviosos y desesperados, tras varios minutos de esfuerzo, los delincuentes calcularon que no lograrían su cometido y huyeron del lugar en los dos vehículos.

Al lugar arribaron elementos de diferentes corporaciones para implementar un operativo de búsqueda, sin embargo, no se obtuvieron resultados positivos.

Para realizar las diligencias correspondientes se presentaron también peritos de la Fiscalía General del Estado que acordonaron el cajero en tanto tomaban huellas dactilares.

El pasado 15 de mayo, hombres armados ingresaron a la Unidad Administrativa de Tuxtla Gutiérrez. A pesar de haber vigilantes privados, los sometieron. Con sopletes y equipo sofisticado arrancaron los cajeros. Estaban por llevárselos, pero el vehículo no encendió. Huyeron.

El 16 de febrero pasado, en el bulevar Chicoasén, de la colonia Palmas Electricistas, un cajero automático fue arrancado. Llevaba varios millones de pesos.

Fue encontrado abandonado en el fraccionamiento Santos, al norte oriente de la capital chiapaneca.

“Por su forma de operar se ve que no son de aquí. Nunca antes se había tenido casos de cajeros robados. Esa es operación de otros estados. Son gente de fuera”, dicen policías.

Hace un mes se buscaba una camioneta Toyota de color negro, donde al parecer huyeron los presuntos implicados. Los policías ministeriales revisaron varias unidades, pero no hallaron a los facinerosos.