Fallece una mujer frente a farmacia

Fallece una mujer frente a farmacia

Irónicamente murió a pocos metros de la medicina que tal vez pudo salvarle la vida. Pero le faltó el dinero y la oportunidad para acceder al remedio.

Era joven relativamente y pereció en la calle, donde estuvo confinada los últimos años de su existencia.

Esperó a que cerraran el negocio. Se quitó los zapatos, tendió su cama de cartón y se acostó boca abajo. Solo la cubría su ropa puesta: un pantalón negro y una blusa de color morado.

Dentro de la farmacia ubicada en la 9ª Sur y Calzada Samuel León Brindis, en Tuxtla Gutiérrez, fueron testigos mudos de la agonía de la mujer, dos motocicletas y los estantes cargados de medicinas.

En el cristal del negocio, dice: “Llevamos salud a domicilio”. Pero esta vez, la enfermedad se burló del anuncio y de la farmacia.

La mujer enferma llegó cada noche al mismo lugar y nadie abrió el corazón ni la mano para ayudarla. Quizá porque nunca se quejó, ¿para qué? Todos andan inmersos en sus problemas, en su mundo.

Enteradas las autoridades, procedieron a levantar el cadáver y llevarlo al Semefo. Seguro una fosa común espera al cuerpo.