Flamazo en Las Granjas

Flamazo en Las Granjas

Al joven no le importó que sus vecinas lo vieran semidesnudo. Su ropa interior, chamuscada, apenas cubría sus partes íntimas.

Es que junto con su padre sufrió quemaduras de segundo y tercer grado, luego de que del tanque del auto que soldaban salieran lenguas de fuego por la gasolina acumulada.

El accidente ocurrió cuando ambos soldaban la base del tanque de gasolina, de la camioneta marca Ford tipo F150 de color rojo con placas DC-91643.

Jonatan de Jesús Sánchez Hernández, 24 años, está sentado sobre una acera. Cerca de él, niñas y jovencitas lo miran incrédulas. Tiene el cuerpo quemado.

Su piel juvenil tiene partes rosáceas, negras, blancas y rojas. La espalda, espalda baja y ambos brazos presentan piel desprendida. Su carne se ve grotesca.

Por ello, aunque el joven está semidesnudo, con la ropa interior quemada, no hay morbo por parte de los que miran. Hay empatía y preocupación.

Miguel Ángel Sánchez Álvarez, de 44 años, dueño del taller de soldadura y padre de Jonatan, camina nervioso. También está quemado, pero menos.

Llama varias veces. Aunque ya llegaron las unidades de ataque rápido PCAR 03 y PCAR 04 de Protección Civil Municipal, aún no llega la ambulancia.

Por fin arriba la unidad 21 de Bomberos auxilian al joven. Lo envuelven en una sábana blanca y lo suben a la unidad de emergencias.

Miguel Ángel tiene su ropa puesta aún. Sus brazos que fueron flameados, tienen aceite para aminorar el ardor.

Ambos son trasladados al Hospital Gilberto Gómez Maza. Sus quemaduras son de segundo y tercer grado.

El dueño de la camioneta que soldaban, un vendedor de pescado y mariscos, la llevó a reparar al taller de Miguel Ángel, ubicado en la avenida Veracruz, Manzana 50, Lote 16, entre las calles Chihuahua y Sinaloa, en la colonia Las Granjas de Tuxtla Gutiérrez.

Aunque retiraron el tanque, un poco de combustible quedó sobre la base metálica. Y cuando la chispa de la soldadura alcanzó la gasolina sobrevino la explosión.