Fuego en casa cerrada

Fuego en casa cerrada

Una impresionante movilización de bomberos, policías, rescatistas, paramédicos y de ciudadanos generó el incendio suscitado en un patio trasero, pero que amenazaba con extenderse a varias viviendas aledañas, en el barrio San Francisco, de Tuxtla Gutiérrez. No hubo pérdidas humanas.

Decenas de sirenas encendidas se fueron apagando una a una al llegar a la 22 Sur entre Calle Central y 1 Oriente de la capital chiapaneca.

Las unidades de Bomberos de la estación Oriente, de Protección Civil Municipal, de Protección Civil del Estado, patrullas de la Policía Fuerza Ciudadana, Municipal, ambulancias de Bomberos, y hasta patrullas de Tránsito Municipal, se estacionaron en el lugar.

Decenas de curiosos y vecinos se arremolinaron en la esquina.

Arriba de la casa de dos pisos, marcada con el número 179, cuatro bomberos sostenían dos mangueras gruesas, con un potente chorro. El agua era dirigida hacia abajo, en el patio trasero de una casa aledaña.

Tuvieron que acceder por allí, porque en la casa incendiada no había nadie.

Durante varios minutos trabajaron los “traga humo” para sofocar las llamas.

Los vecinos comenzaron a sacar sus cilindros de gas, con la ayuda de los bomberos. Temían que se calentaran y explotaran.

Alguien llamó a la dueña de la casa en llamas. Era Elbia Eva Cebada, de 62 años. Salió a un mandado y dejó cerrada su casa número 2292, en la 1ª calle Oriente.

Nunca imaginó la mujer que al regresar hallaría tal movilización. Y se asustó más por el gran aparato de seguridad desplegado, que por los destrozos a causa del fuego.

Abrió la puerta y permitió a los bomberos ingresar para terminar de apagar las llamas.

Una tarima de madera había provocado el incendio. Varios cilindros de gas estuvieron a punto de estallar, pero la oportuna intervención de los bomberos lo impidió.

Al final, todo volvió a la normalidad. El incidente sirvió como ensayo para mostrar la excelente capacidad de reacción de los cuerpos de emergencia en la ciudad capital.