La mano, el corazón y los ojos se abrieron. Y de manera rápida, oportuna. Adelita Castillo, quien estaba sola, enferma y sin dinero, fue visitada el mismo día en que salió la petición de ayuda. Caballeros de la Luz fue la mano amiga que satisfizo la necesidad apremiante de la octogenaria.
Parecen rudos por las botas, las chamarras y los potentes rugidos de las motocicletas que conducen. Pero son bondadosos. Con un corazón sensible, unos ojos atentos a las necesidades ajenas y una mano lista para abrirse y extenderse en bien de los que menos o nada tienen.
Son hombres y mujeres hermanados en el Motoclub Caballeros de la Luz. Más que divertirse, tienen la misión de ayudar en la medida de sus posibilidades.
Y el día miércoles, al leer este rotativo, detectaron la necesidad de Adelita Castillo. Y sin pensarlo dos veces fueron al domicilio indicado.
Allí corroboraron la veracidad del reporte. En un correo electrónico a este medio, Mario Mendoza Camacho agradeció la oportunidad que les brindó este medio para ayudar a doña Adelita.
“Ella tiene una infección en vías urinarias. Ya la llevamos al doctor y compramos medicamentos. Le dejamos para un poco de fruta. No es una persona aprovechada. Vive sola. Es cristiana y honesta. Si pueden llévenle algo”, dice en su correo.
Además menciona que Adelita necesita atención de un cardiólogo. Por ello, prevén ir este próximo sábado para seguirla ayudando.
Y lanzan la invitación abierta a quien quiera sumarse a esta noble labor altruista. Y Mario da su número de celular a quien desee más información: 9612330039. Vale la pena sumarse. La satisfacción por hacer el bien es muy grande.












