Grave, motociclista arrollado en carretera

Grave, motociclista arrollado en carretera

El joven yacía inmóvil, boca abajo, en un charco de sangre ya coagulada. A un lado de la carretera, su madre. Al otro, su padre. Su casco hecho pedazos y su moto accidentada, a cinco metros de él. Su hermana lloraba. Lo creía muerto. Su pierna fracturada y su cráneo roto hacen suponer lo peor.

Se llama Jorge Eduardo Estrada González, de 22 años. Es joven, fuerte e impetuoso. Pero ama la vida y con uñas y dientes se aferra a la existencia.

Muchos se muestran pesimistas y creen que “no la librará”. Es que Jorge vomita sangre a raudales. Se ve mal. Sus amigos llegan y al verlo se llevan la mano a la cabeza. Otro azota su casco contra el suelo de tanta desesperación. Pero otros oran esperando el milagro.

Y es que solo un acto sobrenatural podría cambiar el rumbo de la lógica. Jorge tiene traumatismo craneoencefálico severo y una pierna fracturada.

Es que ayer temprano conducía la motocicleta marca Italika de color gris con placas N91KH. Iba de oriente a poniente sobre la carretera Chiapa de Corzo-Tuxtla.

Lo acompañaba como copiloto Javier Eduardo Sánchez Sánchez, de 16 años. Al parecer, ambos trabajan como repartidores de tortilla en la colonia Ruiz Ferro en Chiapa de Corzo.

Ayer dejaron un rato el reparto y se dirigían a un mandado, sin la hielera con tortillas.

A la altura del crucero con la carretera a La Angostura, una camioneta blanca los atropelló.

El culpable huyó hacia la ciudad capital, dejando a los jóvenes tirados.

De los dos, Jorge fue el más grave. Al parecer no traía el casco de seguridad. Javier, que llevaba el único casco protector, salió ileso, apenas con una herida en la cabeza y golpes en el cuerpo.

Pero Jorge golpeó su cráneo contra el camellón central, lo que le causó un severo traumatismo craneoencefálico.

Paramédicos de la Cruz Roja de Chiapa de Corzo llegaron en la ambulancia 619 y llevaron a los dos heridos al hospital Gilberto Gómez Maza. No tienen seguridad social y son pobres.