Sufre parálisis motriz como consecuencia de haber contraído zika, además de otras secuelas que le imposibilitan trabajar; esta situación se agrava porque porque tiene que pagar consultas y medicamentos, por eso Magdalena Vázquez solicita el apoyo de la gente.
En febrero pasado fue atendida de urgencias en la clínica del Issste Dr. Roberto Nextel Flores, donde los médicos no se ponían de acuerdo acerca del diagnóstico, a pesar de que la vieron varios especialistas, entre ellos un internista y un neurólogo.
Magdalena Vázquez es diabética desde el año 2000, enfermedad degenerativa que ha ido sobrellevando con dietas, ejercicios y medicamentos; pero en el año 2008, debido a que tenía piedras en la vesícula, este órgano le fue retirado.
Desde entonces su hígado recibe el impacto de los medicamentos que ingiere para la diabetes, por lo que hace un par de años se le diagnosticó hígado graso. Además de los padecimientos mencionados, también sufre gastritis crónica.
Ella es una señora de 64 años de edad. Vive con su esposo y su hija mayor. Aunque los tres trabajan, perciben escasos ingresos económicos porque se dedican principalmente al comercio de artículos de bajo costo, y no pueden dedicarse a otra actividad porque tanto ella como su esposo son adultos mayores sin estudios.
Debido a que perciben bajos ingresos, cuando contrajo chinkungunya en 2015, no reposó como era debido y recayó al poco tiempo, lo mismo pasó cuando unos meses después se enfermó de zika.
Las medicinas fueron demasiado agresivas con su hígado y gastritis, por lo que recayó vertiginosamente, manifestando fiebre, dolores, inflamación en el vientre y vómito, en promedio ocho veces al día.
La severa deshidratación que presentó requirió de nuevo la visita del médico, que le recetó dos sueros, uno de ellos vitaminado, pero resultó que este último, por contener vitaminas y glucosa, al administrársele, le “disparó” la diabetes y todos los síntomas se complicaron.
Estuvo ingresada en la clínica cerca de dos semanas, porque luego de haberla estabilizado no podían hacer que mejorara; los médicos, después de varios estudios le dieron el alta.
Jamás la diagnósticaron puntualmente, pero no resignada consultó otras opiniones y al estudiar de nueva cuenta las radiografías, ultrasonidos y demás, la primera y después la segunda opinión, coincidieron en que había tenido complicaciones de zika y un grave cuadro de infección en las vías urinarias.
El primer médico que la vio, luego de haber salido de la clínica del Issste la ayudó a que síntomas como los intensos dolores de cuerpo y de cabeza que padecía, menguaran, pero seguía experimentando una “fiebre interna”, como ella lo describió, además de los dolores de cabeza y la parálisis que le impide sostenerse en pie.
Encontrarse aún así la hizo consultar a otro médico, quien luego de ver los estudios coincidió con el anterior: fue dada de alta con una fuerte infección en las vías urinarias que estaba siendo tratada con medicamentos “suaves”, así que le recetó otros más fuertes, llevó el tratamiento y le mandaron a hacer otros estudios que indicaron que el tratamiento no había funcionado.
Este médico, declaró que seguir tratando a Magdalena salía ya de su competencia, por lo que la remitió con un especialista que la valoró y le mandó seguir otro tratamiento que ahora está llevando, pero sólo de los medicamentos fueron mil pesos, dejando de lado el costo de la consulta.
Magdalena dice que si este tratamiento no le funciona no seguirá tocando puertas, porque ya ha gastado mucho y no tiene más dinero. Por eso su familia apela a la generosidad de la gente para donar dinero en efectivo que le permita costear los tratamientos y las consultas, al mismo tiempo que mantenerse porque ha dejado de trabajar, ya que la parálisis se lo impide. También se recibe papel higiénico, toallitas húmedas y gel antibacterial. El número de contacto de una de sus hijas es el 9611359449.
para ayudar
Contacto:
Su hija.
Celular:
9611359449












