Hallan a joven muerto en casa semi abandonada

Hallan a joven muerto en casa semi abandonada

Un joven fue hallado sin vida al interior de una casa semi abandonada, en la colonia La Ceiba, en Tuxtla Gutiérrez. Policías estatales, municipales y de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), llegaron al lugar de los hechos. Trascendió que un balazo en la cabeza causó la muerte del muchacho.

Los policías cuchicheaban, como temiendo que los reporteros se enteraran de lo que decían, a pesar de que hay más de 10 metros de distancia.

Todos en el patio. Una mujer que parece ser agente del Ministerio Público, ingresa a la casa y luego sale rápidamente.

Y vuelven a musitar entre sí. Se miran y voltean hacia los reporteros, que desconcertados esperan un rayo de luz, un poco de información.

Un policía municipal sale y se dirige a su patrulla estacionada a lo lejos. Un poco más cerca la patrulla de Fuerza Ciudadana y justo en frente de la casa, un auto nuevo, de lujo, sin placas. Es de un funcionario de la PGJE.

Presuntamente la concurrencia maneja el mismo lenguaje: Silencio.

Dentro de la casa semi abandonada está un joven de unos 19 años. Muerto. Nadie dice nada sobre el móvil, pero trasciende que presenta un balazo en la cabeza. Tampoco se dice si fue asesinato o suicidio.

Los rostros de todos lucen duros, reacios. Un policía estatal de espalda, permite ver en su playera una impresión singular. Tiene dos fusiles cruzados, simulando una “X”, y en medio una calavera. Dice: “Entrenados para sufrir”.

Se refiere a la disciplina militar y policial que caracteriza a los reclutas. Y tal vez, en la vida, ocurre lo mismo. Se sufre, muy a menudo, pero muchas veces sin previo entrenamiento.

Y en esos momentos familiares del joven, así como amigos y hasta los policías, comparten el sufrimiento por una vida segada, en la flor de la juventud.

El joven es llevado al Semefo, para despejar las dudas y llegar a la verdad sobre la causa de su muerte.

Todos parten a distintos lugares, pero siempre hacia el mismo lugar: El centro del ring que es la vida, a seguir la pelea cotidiana, el entrenamiento para sufrir.