Un trabajador de la Planta de Tratamiento para Aguas Residuales, ubicada al Norte Oriente de Tuxtla Gutiérrez, fue internado en un sanatorio privado, luego que se produjera una explosión y cayera de cabeza al suelo.
Aunque era el Día de la Libertad de Expresión, el vigilante que cuida la entrada no quiso dar información a la prensa. Tampoco que se grabara a pesar de estar en la vía pública.
Fue a la llegada de policías y del mismo agente del Ministerio Público, Emanuel Ungaro, que el portero dijo la verdad. “Sí hubo una explosión, pero todo está bien. Aún no sale la ambulancia. Creo está lesionado”.
Como queriendo recoger sus palabras, porque los comunicadores habían oído su versión, el vigilante se metió sin ceder el paso a los oficiales.
Una a una fueron saliendo las patrullas de la Policía Municipal y Estatal que habían ingresado a la Planta de Tratamiento para Aguas Residuales, ubicada en la colonia Paso Limón.
Salió también la unidad 15 de Bomberos estación Oriente, y la PCAR-04 de ataque rápido de Protección Civil Municipal.
El hombre, quien trabaja para la Planta de Tratamiento, al parecer estaba en la parte alta, colgado con la ayuda de un arnés. Pero ocurrió una explosión (no se dijo a causa de qué), el arnés se reventó y el hombre cayó de cabeza al sueño. Sufrió traumatismo craneoencefálico.
Paramédicos Protección Civil y de la Cruz Roja Mexicana acudieron al lugar. Fueron los primeros que se lo llevaron al sanatorio Rojas. Al final salió la ambulancia 264 de la benemérita institución.
Ante el hermetismo de los vigilantes de la planta, lo policías que llegaron al último no pudieron entrar y pidieron información con los reporteros.












