Hombre muerto en lote baldío

Hombre muerto en lote baldío

Las hormigas, laboriosas, entraban y salían de la boca del hombre. El mismo que solamente cuatro horas atrás fue visto caminando por la zona aledaña. Nadie se explicaba cómo fue a dar dentro del lote baldío. Ninguno acertó a suponer qué o quién le causó la muerte.

En la contra esquina lucía el señalamiento vial elegante que indicaba la ubicación. Calle Coronel Virgilio Culebro y avenida Cascadas Misol-Há. Es el fracionamiento Agua Azul de Tuxtla Gutiérrez.

El reloj marcaba las 11:35 de la mañana. El sol quemaba. “¿Estará muerto?” preguntó un elemento del Grupo Táctico Fénix de la Policía Municipal. “Sí, creo que sí, si no estuviera muerto ya se hubiera levantado con este inche calorazo”, respondió.

Los paramédicos aun no llegaban, por lo cual cada quien suponía que el hombre estaba muerto.

Boca abajo, de tez morena, cabello corto, de unos 43 años de edad, el hombre vestía camisa manga corta color negro, con cuadros amarillos y azul. El pantalón negro, se veía desgarrado.

Sobre las púas del alambrado había un pedazo de tela negra. Era del pantalón del hombre inerte. O entró apresurado o lo tiraron allí.

La ambulancia PCA-04 de Protección Civil Municipal arribó al lugar. Los paramédicos ingresaron al pastizal. La comandante se agachó, tocó rápidamente la vena yugular del hombre durante tres segundos.

Y al observar a las hormigas que entraban y salían de la boca no dudó un segundo más. “Sí, ya tiene como cuatro horas de muerto”, dijo.

Los policías dijeron que recibieron el reporte como a las 8:00 de la mañana. Indicaban que este hombre desconocido, deambulaba como afectado de sus facultades mentales.

Pero luego ya no lo vieron y apareció muerto. Lo raro es que presentaba golpes en el rostro. Había sangre en su cara y un presunto golpe en la zona occipital del cráneo.

El cadáver fue llevado al Servicio Médico Forense para practicarle la autopsia de ley en espera de que sea identificado y reclamado.