Papelería, muebles, computadoras y valiosa información se quemaron la mañana de este lunes, en el área de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud. “Fue un corto circuito por una cafetera conectada”, dicen unos. “Está muy sospechoso”, dicen otros.
Los agentes del Ministerio Público llegaron a las 11:00 horas. Reían un poco nerviosos al ver a la prensa. Con la placa metálica y las cámaras colgando de sus pechos, por fin entraron.
Los policías privados, esta vez parecían muy celosos de su deber. Nadie entraba y salía. Pero en la mañana no fue así. Muchos entraron y salieron.
Lo prueba el hecho que durante un fin de semana nadie puede entrar a retirar dinero a los cajeros automáticos de la Unidad Administrativa, pero sí pudieron ingresar facinerosos con camioneta y sopletes para arrancar cinco cajeros automáticos.
Los trabajadores que se presentaron a laborar este lunes a la Secretaría de Salud fueron rechazados uno a uno.
“Es que se debe investigar”, dice un policía. “Pero si ese era de verdad el motivo, porque entraron antes varios”, pregunta un curioso que estuvo presente a las 6:30 de la mañana.
Con los bomberos, llegaron otras personas. Y cuando algunos reporteros ingresaron fueron sacados por la fuerza. “Está muy sospechoso”, dijo un comunicador.
Es que durante le fin de semana no se labora, pero una cafetera fue conectada y encendida. “A lo mejor algún jefe que llegó a laborar”, dice otro curioso.
Uno ve su teléfono. Ríe. En las redes sociales circula un meme sobre el incendio. “Ahi viene la auditoría, quemen todo”, dice la foto.
“Piensa mal y acertarás”, dice uno. “De broma en broma la verdad se asoma”, comenta otro.
Los agentes periciales ingresan al edificio y comienzan a tomar fotos. El sitio ya había sido contaminado, como lo fue el día del robo fallido de los cajeros automáticos.












