Inquilino mata a casero en Tuxtla

Inquilino mata a casero en Tuxtla

Un anciano fue segado de la vida por un hombre que lo empujó y luego éste cayó al suelo de cabeza, en el interior de una vivienda de la colonia Bienestar Social de Tuxtla Gutiérrez, donde desde la anoche anterior comenzaron una discusión.

“Yo lo vi, lo alcancé a ver cuando lo empujó y salió corriendo. Lo quise perseguir, pero ando enchanclado y no pude alcanzarlo”, dijo el policía de Proximidad a los agentes de Fuerza Ciudadana.

La patrulla 30008 lucía atravesada sobre la calle Ejército Nacional, entre las avenidas México y Galeana de la colonia Bienestar Social, para impedir el tráfico.

Esperaban a la ambulancia. El vigilante se desesperó.

Y siguió su narración.

“Comenzaron a discutir desde anoche. Gildardo Méndez Rodríguez, de 70 años, le dijo a su cuñado José Alejandro Cruz, que se calmara. Me vas a asustar a los inquilinos, ya cálmate”, le rogó.

“Siempre es lo mismo. Cada vez que se emborracha (José Alejandro) le echa en cara a su cuñado Gildardo que su hermana haya muerto. El cree que Gil la mató para quedarse con las casitas que da rentadas”.

El vigilante callejero hizo una pausa mientras observó que la ambulancia SM-004 del ERUM se acercaba.

Los paramédicos entraron a la casa. Al fondo, de espaldas, yacía un hombre. Era Gildardo. Le dieron Resucitación Cardio Pulmonar (RCP). No respondió.

Agotados salieron con la cabeza agachada. Una vez más ganó la muerte.

“¡Madre mía! ¿Está muerto?” - preguntó el vigilante.

El silencio de policías y paramédicos indicó que sí.

“Hay que avisarle a su familia. Tiene hermanas en Palestina, municipio de Jiquipilas”, dijo.

Luego volvió a explotar cual volcán en erupción. “El desdichado éste (José Alejandro) debe estar con su hermana, vive aquí nomás en la Pensil. Iba descalzo y sin playera”.

Gildardo lavaba su auto estacionado frente a la casita número 108-A, donde rentaba José Alejandro. El casero vivía en la esquina, a dos casas de su cuñado.

Las placas de su coche son DPX-6251. Y este último número fue el anuncio de su muerte. El 51 es muerto en clave policial.

Presuntamente al ser agredido por su cuñado, el septuagenario cayó hacia atrás, golpeándose la región occipital del cráneo.

Sobre la pared de la casa 108-A, quedó colgado un uniforme de policía privado. Es de José Alejandro. El que impartía justicia, ahora deberá dar cuenta ante ella.