Es un policía que marca diferencia. En los patrullajes parece igual a los demás, viste y calza igual que los demás, pero es diferente. Y lo transmite. Sus momentos de meditación, sus movimientos y técnica de respiración hacen evocar a los ninjas.
“Debemos regresar al estado original, la oscuridad, introspección y desde allí uno empieza a generar su propia luz”, dice el policía, quien busca encontrar el lugar ideal para la meditación, solo, completamente tranquilo, relajado.
Viste pantalón deportivo azul, bata azul celeste y una cinta blanca en la cintura.
Arrodillado y con los dedos entrelazados, como un ninja, dice: “árbol permíteme entrenar contigo y superarme a mí mismo”.
Inhala y exhala. “Uno debe dejar ir todo tipo de emociones: ira, enojo, rabia; llenarse de serenidad”, dice.
Y con honestidad acepta que la meditación se complica para el resto de sus compañeros policías, porque ceden a presiones climáticas, cansancio, hambre, sed; “hasta la ropa les puede afectar”, considera.
Irving Gerardo Pérez Jiménez es Inspector de la policía Fuerza Ciudadana de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Él es fiel a su misión de dar seguridad y apoyar en diversos rubros a la ciudadanía. Irving predica con el ejemplo. “Si un policía se porta bien, la ciudadanía se da cuenta; somos cartas leídas”, puntualiza.
El comandante ama ser policía. Su papá fue uno de ellos. Su abuelo fue militar.
Ahora Irving es instructor de técnicas de inmovilización y conducción.
Los policías no necesariamente tienen que emplear el exceso de fuerza en su trabajo diario.
Y a los policías que tiene a su cargo, el “ninja” de Fuerza Ciudadana les enseña meditación diaria para mejorar su rendimiento laboral.
Antes de salir a su recorrido diario, el comandante Irving acude al domo del Instituto de Formación Policial, donde rodeado de sus alumnos medita, subyuga las emociones y se carga de paz interna para irradiarla a los demás.
Estos es algo distinto a lo conocido y visto tradicionalmente. Marca diferencia. Es más que artes marciales. Los compañeros de Irving están contentos con la nueva modalidad policíaca. Y poco a poco se percibe en el actuar de los agentes. La ciudadanía ya comienza a tener atisbos del cambio.












