Joven macheteado en la cabeza

Joven macheteado en la cabeza

“No, él no toma. Es buen muchacho. Saber que estaba pensando que se junta con esa plebe y mira en lo que terminó. Lo machetearon”. Quien es habla es el molinero de la rivera Cerro Hueco. El lesionado es atendido dentro de la casa por paramédicos del ERUM. Su madre llora desconsolada. Un policía la tranquiliza.

Sergio Alberto Esquivel González, de 18 años, caminó a la esquina de la Calzada Señor del Pozo y avenida Santana Sánchez.

Se sentó sobre la acera y esperó a que llegaran algunos de sus amigos. Deseaba charlar un poco.

“Estaban conviviendo, no sé qué pasó. De repente mi hijo vino sangrando de la cabeza, con la cara bañada en sangre. Fue horrible”, narra Deysi González, de 36 años, madre del lesionado.

El llanto es copioso y la pesarosa madre incluso se sacude al llorar.

El policía pregunta a los paramédicos si la herida es grave. La respuesta es negativa.

“Tranquila señito. La herida no es grave, su hijo va estar bien. Incluso ni va haber necesidad de trasladarlo. Pero cuide que no se junte con malas cuadrillas”, le aconseja el elemento de Fuerza Ciudadana.

Un poco más tranquila, Deysi dice que fueron dos hombres que llegaron a donde su hijo convivía. Llevaban machetes. Viven a dos cuadras de allí.

Investigaciones

El motivo del ataque nadie sabe. Sergio no lo dijo. La herida fue entre la frente y el cráneo. Pero el agresor no quiso matar al joven. El golpe no fue certero ni mortal.

La madre corrobora lo dicho por el molinero. “Mi hijo no toma, ni es pendenciero. No entiendo por qué lo lastimaron”.

Al parecer quienes pelearon fueron los otros dos que lo acompañaban. Y por estar allí, resultó agredido.

Paramédicos y policías partieron. En el lugar se quedó vendado de la cabeza el joven, rodeado de vecinos que le aconsejaron no meterse con “malas cuadrillas”. El consejo del policía hizo eco.