Como una auténtica “rata” humana, un joven huyó hacia las aguas negras del arroyo, bajo el canal pluvial, luego de perpetrar el asalto a una mujer. Nunca esperó que los testigos solidarios lo perseguirían.
Empleados y docentes de la escuela primaria, anexa a la Normal del Estado, así como personal de esta última, ubicada en la Calzada al Sumidero, corrieron al arroyo semi seco.
Y atraparon al ladrón acorralado cuando corría hacia el fraccionamiento Villa San Marcos. Recuperaron el botín. La agraviada aplaudió y agradeció el apoyo de los solidarios ciudadanos.












