Ladrones vuelven a robar en kínder

Ladrones vuelven a robar en kínder

“Ya nos agarraron de su puerquito”, dice la profesora al reportero. Una madre que pregunta sobre el motivo de la visita del comunicador, al saber que hubo un robo exclama: “¿Otra vez?”. Cada año, a veces dos veces, el jardín de niños es saqueado, según mencionan.

“Sí es aquí, pásele. Pero la policía ya se fue”, indica la profesora. “Nomás no tome fotos de nosotras”, pide mientras señala con el dedo índice hacia la dirección del jardín de niños y niñas “Gabilondo Soler”.

La cortina está levantada en la ventana abierta de la oficina. Al parecer por allí sustrajeron los objetos los facinerosos. La puerta no presenta huellas de haber sido forzada. Se presume que el o los asaltantes brincaron la barda.

“¿Tienen velador?, le pregunto a la directora. “No, cómo cree. Imagínese si lo tuviéramos, ya lo hubieran atado”, exclama.

Ella se refiere a las continuas visitas de los amantes de lo ajeno.

“Es cada año, a veces dos veces, que vienen a robar. Alrededor hay varios asentamientos irregulares. Gente malandra. No dudamos que algunos de ellos vienen acá”.

El año pasado por el mes de agosto, las pantallas planas estaban en los salones. Se las llevaron. Esta vez las concentraban en la dirección. Corrieron la misma suerte.

Faltan cinco minutos para las 9:00 de la mañana. Afuera del kínder, sobre la accidentada calle Zafiro, madres de familia con sus niños y niñas del brazo, esperan el toque de entrada.

Una mujer pregunta el motivo de la foto. Y al saber que es por un robo, exclama: “¿Otra vez?”.