Ahora tiene la boca cerrada, al igual que los ojos, literalmente. Quedó así tras los fuertes golpes recibidos. Pero minutos antes la boca se abrió demasiado para insultar a unos peatones, uno de los cuales reaccionó furioso y le propinó fuertes golpes. El agresor huyó y el agredido, fue atendido por Protección Civil Municipal.
–¿Cómo te llamas?... – Silencio
–¿Qué te pasó?... –Más silencio
El joven yace sentado, sobre la acera de la calle Oaxaca y avenida Comitán, en la colonia Santa María La Ribera de Tuxtla Gutiérrez, frente a una tienda de abarrotes.
Ayer en la tarde, tras salir de un conocida cantina, a unos metros de allí, el joven comenzó a insultar a los transeúntes.
Mujeres, niños y adultos recibieron ofensa del borracho. Lo ignoraron. Pero luego pasaron dos jóvenes, llenos de energía y coraje, quienes al ser agredidos verbalmente por el adorador de “Baco”, no toleraron el insulto.
Y uno de ellos le propinó tres puñetazos en el rostro al joven ebrio. Uno le cerró la boca, y el otro, ambos ojos. El agredido cayó de bruces. Los jóvenes huyeron.
Fueron vecinos quienes pidieron ayuda al 066, pues el joven no se movía y presentaba sangrado en la boca.
Paramédicos de Protección Civil Municipal prestaron auxilio al muchacho. Le limpiaron la sangre y aplicaron desinflamatorio. Pero no lo trasladaron a un nosocomio por su estado etílico, por falta de familiares y porque los golpes no eran de consideración.
Los comentarios entre vecinos y policías no se hicieron esperar.
-Oiga comandante, ¿no es que es policía este muchacho? –dijo uno refiriéndose al corte de cabello tipo militar del joven ebrio.
- No, como cree usted.
El joven portaba una playera deportiva, pero es obvio que no practica deporte alguno. Todos se retiraron y el muchacho quedó como debía de estar por su propia salud: con la boca y los ojos cerrados.












