Los dos son jóvenes. Uno, por necesidad, se desplaza en su motocicleta. El otro, en su coche. Uno está tirado con el pie sangrante sobre el asfalto. El otro, dentro de su unidad, con el clima encendido. Uno es agraviado, y el otro culpable.
Josmar Aldair Sol Robles, de 19 años, se dirigía a su casa en la colonia Potinaspak.
Conducía la motocicleta marca Italika, color azul y blanco, tipo 170 Z, sin placas de circulación (con permiso de Hacienda para circular).
Transitaba de sur a norte sobre la 4ª calle Poniente de Tuxtla Gutiérrez. Y al llegar a la 5ª Norte, con el semáforo en verde, avanzó hacia el norte.
Tomaría la 4ª Poniente para llegar a la 9ª Norte y de ahí tomar la prolongación de la 5ª Poniente rumbo a su domicilio.
Pero de oriente a poniente, sobre la 5ª Norte, con el semáforo en amarillo intermitente (ya iba a cambiar a rojo) cruzó el auto marca Volkswagen tipo Vento, color negro, placas DSH-64110, de Chiapas. Conducía un joven y lo acompañaban dos.
El coche impactó el costado derecho de la moto, prensando el pie derecho de Josmar contra la palanca de velocidad y el motor.
El tenis de Aldair se despedazó y la planta del pie derecho se rasgó. La herida era honda y un trozo de carne estaba por soltarse. Por fortuna no hubo hueso roto.
Un policía de una dependencia cercana llegó para evitar que se fugar el culpable. Y pidió ayuda.
Se esperaba que arribara la ambulancia de la Cruz Roja Mexicana por estar cerca (a nueve cuadras), pero fue la unidad 21 de Bomberos de la estación poniente la que acudió con tres paramédicos.
Arribó también el perito de Tránsito Municipal quien detuvo al culpable. Un familiar del lesionado llegó y exigió al culpable que se haga cargo de todos los gastos.












