Una joven cobradora de conocida empresa resultó con fractura en una pierna, luego que la moto en que viajaba como copiloto fue embestida por una camioneta de reparto.
El culpable fue esposado y consignado. Se mostró apático con la lesionada y grosero con los oficiales.
La motociclista está desesperada. Mira a su amiga que se duele de la pierna izquierda. Observa su moto y luego a su alrededor.
Los paramédicos suben a la lesionada a la ambulancia 264 de la Cruz Roja Mexicana. Pero no saben a dónde la llevarán.
La motociclista va a donde el culpable y lo encara. “¡Oye, ya pues, hazte responsable. Que la lleven a un hospital particular!”. El chofer de la empresa de botanas mira apático a la mujer y la reprende: “¡No me grites!”
“Oye, pero la fracturaste y tu tan tranquilo como si nada”, agrega la motociclista.
El culpable, a más de ser indiferente y no decir ni una palabra, se porta grosero con los oficiales que le piden se defina y diga a dónde llevarán a la lesionada.
Entonces lo esposan y suben a la patrulla de Tránsito Municipal PC.
Hechos
Fulvia Eugenia Castellanos Martínez, conducía la motocicleta marca Italika, tipo FT 150, color negro, sin placas, propiedad de Elektra.
La cobradora iba acompañada de Aury Joseli Cobos, como copiloto. Circulaban de poniente a oriente sobre la 9ª Sur de Tuxtla Gutiérrez.
Al llegar a la 5ª Oriente, de oriente a poniente apareció la camioneta Nissan de conocida empresa de botanas, con placas CW-61112 y económico 43613. Conducía Oscar Adrián Hernández Pinto.
El chofer dio vuelta a la izquierda, haciendo corte de circulación a la moto que iba con preferencia.
Derribó a las mujeres. Aury fue la más lesionada. Aunque Fulvia también tenía golpes, se mostró más preocupada por su amiga, quien estaba fracturada.
Persiste la falta de respeto por los motociclistas en la capital chiapaneca.












