Lucharon por su amor, hoy luchan por sus vidas. El clamor por justicia sigue en Copainalá. El agresor de Alma Yerania y su pareja Esdras, sigue prófugo. Su exesposo Mario Alberto, así como su madre, se han salido con la suya. Los hijos de la agredida están en riesgo, en poder del agresor. Y dicen que la autoridad aún no actúa.












