Lucharon por su amor, hoy luchan por sus vidas

Lucharon por su amor,  hoy luchan por sus vidas

Lucharon por su amor, hoy luchan por sus vidas. El clamor por justicia sigue en Copainalá. El agresor de Alma Yerania y su pareja Esdras, sigue prófugo.  Su exesposo Mario Alberto, así como su madre, se han salido con la suya. Los hijos de la agredida están en riesgo, en poder del agresor. Y dicen que la autoridad aún no actúa.

Alma Yerania Benavente López convalece en el hospital Gilberto Gómez Maza. Tiene graves lesiones externas e internas. Éstas últimas son las más peligrosas y difíciles de atender.

En ese nosocomio está en las mismas condiciones su actual pareja sentimental, Esdras Farelo Solís. Ambos fueron agredidos con cuchillo el pasado 1 de enero del 2016, mientras dormían en la casa de ella, en el barrio San Juan Evangelista, de Copainalá.

Los hijos de Alma y su hermana Karen, dormían con ellos. Y todos fueron testigos de la agresión perpetrada por Mario Alberto Escobar Gómez, su expareja.

Lo dejó porque durante nueve años de concubinato la sometió a maltratos, vejaciones físicas, verbales, económicas, sexuales y psicológicas.

Por lo mismo, interpuso varias demandas por maltrato físico y violencia intrafamiliar. La última fue el 21 de diciembre del 2015.

El Ministerio Público había ordenado patrullajes policiacos en los alrededores de la casa de Alma Yerania, pero el comandante en turno no cumplió, y se produjo la agresión.

Y es que Mario escapó del centro de rehabilitación donde estuvo por problemas de alcoholismo y adicciones a las drogas, dijeron los copainaltecos.

Ahora, exigen que Mario Alberto sea detenido y que los niños que están en poder de Amanda Gómez, mamá de Mario, sean devueltos a Yerania, pues al parecer los quieren sacar del estado.