Un menor resultó lesionado, aunque no hubo ambulancia que lo atendiera, luego de que el taxi en el que viajaba -indebidamente en el asiento del copiloto- chocó contra una camioneta que les hizo corre de circulación, al sur oriente de Tuxtla Gutiérrez.
Calixto Zambrano Rodas, de 49 años, conducía el taxi marca Nissan tipo Tsuru, con número económico 0961 y placas 0756-BHE.
El transporte público circulaba de sur a norte sobre la 13ª calle Oriente de la capital chiapaneca, con preferencia.
Y al llegar a la esquina con la 1ª Sur, de poniente a oriente, apareció la camioneta marca Ford tipo Ecosport, color negro, placas DPX-3564. Conducía una mujer.
“Sí, se cumple el refrán: mujer al volante peligro constante”, comentó el chafirete luego del encontronazo. Pues su unidad se dio de frente en el costado derecho de la camioneta.
La mujer siguió unos 15 metros hacia el oriente, sobre la misma vía y se detuvo, tal vez creyendo que era inocente.
“Miren hasta dónde me aventó, venía muy fuerte”, alegó en su defensa ya ante el oficial de Vialidad.
Lo cierto es que ella tuvo la culpa, por no respetar la preferencia de la vía primaria en que se desplazaba el chafirete.
Dentro del taxi iba una familia. Papá y mamá en el sillón trasero. El hijo menor, en el sillón del copiloto (indebidamente, pues deben ir atrás).
Y el papá se alarmó al ver a su vástago golpeado, por lo cual presionó al perito de Tránsito a pedir una ambulancia, pero no hubo ninguna disponible.
Con mucha dificultad, pero finalmente se llegó a un arreglo por los daños materiales.












