Misteriosa muerte de vigilante

Misteriosa muerte de vigilante

Un hombre fue encontrado sin vida la mañana de ayer, dentro de su domicilio en la colonia Santa María la Rivera, de Tuxtla Gutiérrez. Todo es muy misterioso, indicaron policías y paramédicos, pues -según dicen- el hombre se cortó las venas, pero no había sangre alrededor. También la esposa dice que se ahorcó, pero lo hallaron acostado sobre una almohada. De por sí toda muerte es un misterio, y la de ayer lo es mucho más aún. Daniel García Castro (43 años) fue hallado sin vida. Alrededor de las 8:05 de la mañana el operador del 066 recibió una llamada. “Hay un intento de suicidio”, dijo una voz femenina. La patrulla 30008 de Fuerza Ciudadana, arribó a la calle Oaxaca. Patrulló y “torreteó” desde la 9ª Sur a la avenida Tuxtla. “Vimos a una muchacha con el celular en la mano. Nos vio y no dijo nada. Buscábamos el número 980, pero está muy borroso y escondido”, indicó el comandante. En efecto, la casa está ubicada entre las avenidas Comitán y Las Casas, frente a conocido bar. El número está cubierto por ramas de un árbol de limón. Pero cuando llegó la patrulla PCC-38 de la Policía Municipal, la “muchacha” ya no estaba. Sólo el hermano menor de Daniel y la esposa de éste, Nancy Elizabeth Martha Galindo (40 años). Según narró la viuda, ella estaba durmiendo y no se enteró en qué momento su esposo se levantó. “Lo hallé colgado con un cinturón, lo corté con un cuchillo”, explicó a los policías. Alguien dijo que la madre de Daniel fue a dejar a su nieto a la escuela y cuando regresó se encontró con la trágica noticia. Paramédicos de Protección Civil acudieron al lugar en la ambulancia PCA-03. Confirmaron el deceso. “Tiene el antebrazo y las muñecas de ambos brazos cortados, pero no hay sangre. No sé si lavaron el piso”, dijeron. Los policías indicaron que ellos hallaron el cuerpo inerte acostado, sobre una almohada. Sólo vieron la huella de ahorcamiento. Nancy permaneció de espaldas a la gente, viendo la pared de su casa en todo momento. Hizo dos llamadas. El cuerpo sin vida fue llevado al Servicio Médico Forense para le necropsia de rigor. Sólo ésta revelará la verdadera causa de la muerte. Daniel laboraba como vigilante privado. Ni su esposa ni su madre u otro familiar se explican porqué tomó esta determinación, pues no sabían de algún problema que lo orillara al suicidio.