“Nada salió como lo pensé”, dice el joven poblano. “Ni gané nada y capaz que salga poniendo como la gallina”. Tuve la cabeza y los agentes de Tránsito Municipal ríen a carcajadas. El motociclista lesionado ya fue llevado a un hospital y el “culpable” huyó dejando solo a su compañero de trabajo. Ahora el peatón no sabe qué hacer.
“Llévalo a tu casa vos”, dice un agente en tono sarcástico. “Onde vas a creer”, contesta el oficial.
En medio de los cuatro agentes de vialidad capitalina, el joven se siente como pelota de ping pong. No sabe qué pasará con él.
Dice ser de Puebla. No conoce mucho. La casa donde se hospeda está al otro lado de la ciudad capital. “Creo que puedo llegar caminando, porque no tengo ni para el pasaje”, dice.
El joven poblano llegó al libramiento Sur y avenida Palmar 1, para cargar unas cosas sobre la grúa. El negocio denominado “Mangueras y Conexiones” había sido hurtado días atrás, de madrugada. Así que el dueño decidió cerrar el local y mudarse a otro lado menos inseguro.
El camión de tres toneladas (grúa) permanecía estacionado (indebidamente) sobre el carril derecho del libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez.
El chofer no subió la unidad a la acera (lo cual también es ilegal), no encendió sus luces intermitentes, no colocó señalamientos antes de su unidad.
“La moto venía fuerte, el motociclista había rebasado un carro y al ver al camión parado, quiso librarlo y se impactó en el costado. Se dio muy fuerte. No traía casco y parece que estaba ebrio”, dijo el poblano en su relato.
Sobre el pavimento de concreto hidráulico quedó la motocicleta marca Vento tipo GT150, de color negro, con placas de circulación N52DR de Chiapas.
El conductor Mauricio Méndez Hernández (32 años) perdió el conocimiento tras el impacto. Fue la patrulla PCC-125 de Tránsito Municipal la que se colocó antes de la moto para proteger al motociclista y al velocípedo de un atropello.
Paramédicos del Grupo ERECH fueron los primeros en llegar al lugar y brindar la atención al lesionado.
Luego arribaron paramédicos de Protección Civil Municipal a bordo de la ambulancia PCA-03, al mando de Iván Cortés López. El motociclista fue llevado al hospital Gilberto Gómez Maza.
“Yo no me huí porque sé que hay cámaras y ahí se va ver todo cómo fue”, dijo el poblano.
“Más bien te dejó tu compa, no es que no quisiste huirte”, le contesta un agente y todos vuelven a reír.
El poblano regresó a casa a pie. Esperaba regresar en carro y con el sueldo por el trabajo previsto.












