Un joven motociclista chocó su velocípedo contra un auto particular que le cerró el paso. El automovilista dio vuelta a la derecha, sin antes usar el espejo y se interpuso en el trayecto del “caballo de acero”, en hechos ocurridos en la capital chiapaneca.
De poniente a oriente sobre la 9ª Sur de la capital chiapaneca, avanzaba el automóvil marca Nissan tipo Sentra, color negro, placas de circulación DRC-9603, del estado de Chiapas.
Al llegar a la esquina con el callejón La Salle, el automovilista disminuyó la velocidad. Tenía la intención de dar vuelta a la derecha, pero sólo lo sabían Dios y él. No encendió sus luces direccionales para señalizar su cambio de dirección. Muy pocos lo hacen.
Atrás del referido auto circulaba la motocicleta marca Honda tipo GL 125, color blanco, placas de circulación N03PJ de Chiapas. Conducía un joven.
El motociclista tuvo el descuido de no guardar su distancia debida y no rebasar por izquierda. Confiado avanzó por derecha. Cuando ya casi rebasaba al Sentra, éste dio vuelta a la derecha. La moto chocó en el costado derecho y cayó al pavimento. El motociclista tuvo la habilidad de caer sin golpearse.
Ambas unidades quedaron en el sitio original de la colisión. Los conductores se enfrascaron en una discusión.
El automovilista culpaba al motociclista y viceversa. Fue el perito de Tránsito Municipal quien finalmente determinó que el automovilista fue el culpable por no señalizar, pero también amonestó al motociclista por su falta de precaución.
Una grúa se llevó ambas unidades al corralón particular.












