La tarde de sábado falleció José Ignacio “N”, alias “el Zope”, tras un ataque armado en la 9ª Sur, entre la 16ª y 18ª Oriente en Tapachula. Este se desplazaba a bordo de su motocicleta y que fue interceptado por hombres con pistolas calibre 9 milímetros.
Fue alrededor de las 14:20 horas cuando José Ignacio, quien vestía short y playera gris, iba en una motocicleta DM 250 de color rojo de reciente modelo y sin placas; este circulaba de sur a norte sobre la 9ª Sur, pero al llegar a la al 16ª Oriente fue alcanzada por dos hombres en otra moto quienes le dispararon al parecer con una pistola calibre .9 milímetros en la pierna izquierda y espalda, lo que provocó que este perdiera el control del manubrio y se estrellara contra el medallón de un carro Chevrolet Matiz, de color gris con laminillas del estado de Chiapas.
Los sicarios lograron escapar rápidamente, mientras que el muchacho quedó herido; a pesar de que llevaba puesto su casco de seguridad estaba inconsciente y los vecinos llamaron al número de emergencias 911.
Paramédicos de Club de Auxilio y Rescate de Chiapas A.C (Carch) junto con Cruz Roja Mexicana trabajaron para poder ayudarle y lo trasladarán hacia el hospital general de Tapachula en donde lo reportan delicado de salud, pero horas más tarde falleció.
Unidades del grupo Antipandillas de la Policía Estatal Preventiva (PEP) de reacción especial inmediata (GERI), municipales, estatales y fronterizos acordonaron el área; decidieron esperar a Servicios Periciales para hacer el levantamiento de los indicios, para después subir la motocicleta siniestrada a una grúa para poder ser llevada a un encierro.
Las autoridades abrirían una carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado y daños en contra de quien o quienes resulten culpables; hasta el momento se desconoce el móvil del presunto ataque.
Las diferentes corporaciones policiacas realizaron sus recorridos por colonias aledañas y después pedirían los videos de seguridad.
Posible ajuste de cuentas
De manera extraoficial se supo que “el Zope” era con esta su segunda vez que lo querían asesinar: la primera había sido rumbo en los arrancones cerca del parque recreativo Los Cerritos y que se presume se dedicaba a la venta de drogas, por lo cual podría tratarse de un ajuste de cuentas.












