La joven Liz Georget Reyes López, de 27 años, quien resultó gravemente herida durante una persecución de sujetos armados, perdió la vida en el hospital de Arriaga.
Las autoridades presumen que se trata de un ajuste de cuentas que desató la balacera en los límites de Chiapas con Oaxaca, que dejó como saldo un policía rural muerto y una mujer seriamente lesionada de un balazo en la cabeza, misma que 48 horas después dejó de existir.
Cabe señalar que a las ocho de la noche del miércoles las autoridades policiacas de Arriaga encontraron a las víctimas en el interior de una camioneta en el kilómetro 36 del tramo carretero federal Arriaga-Tapanatepec.
En el interior de un potrero, a unos 200 metros de la cinta asfáltica estaba una Jeep Cherokee con placas DRH-28-11 y dentro las dos personas: una sin vida y la otra muy grave.
Fueron sacados por paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y Protección Civil, quienes trasladaron a la fémina a bordo de una ambulancia al Hospital Juárez, donde su estado de salud fue reportado como crítico, derivado del impacto de bala sobre el costado izquierdo de la cabeza.
A las nueve de la noche, el comandante de la Defensa Rural perteneciente a la 36 Zona Militar, Julio César Escobar Wuarin, informó que el hoy occiso era Jesús Vicente Castellanos Gordillo, de 35 años de edad, con domicilio en la colonia Emiliano Zapata, el cual pertenecía a la Defensa Rural.
Al lugar se presentó la señora Candelaria Reyes López, de 57 años de edad, quien señaló ser madre de la hoy extinta, de nombre Liz Georget Reyes López, de 27 años, originaria de la colonia Emiliano Zapata.
La joven al momento de los hechos sobrevivió a los disparos, pero la noche del viernes falleció.












