Eran hombres y mujeres de fe. Pero ahora la duda flota en el aire, carcome el alma y duele. Provenientes de Yucatán, los peregrinos vinieron a la iglesia de Guadalupe. Al retornar –obligadamente por el bloqueo de la CNTE- vía Chicoasén, el auto en que viajaban se quedó sin freno. Chocaron y volcaron. Atropellaron a un sargento que salía de la 31 Zona Militar. Hay cuatro muertos y cuatro heridos de gravedad.
Angélico González Acosta, conductor de la camioneta marca Nissan, palideció. Los frenos no respondían. El auto descendía veloz por la ladera Los Monos, en Chicoasén.
Alcanzó a alertar a los 18 pasajeros. Iba con sobrecupo. Unos al parecer saltaron antes de chocar y volcar. Y eso fue fatal. Murieron.
Angélico al percatarse de que el auto estaba sin frenos, intentó controlarlo, tomó un desvío de la carretera, hacia el embarcadero Jyy Juy y chocó adrede contra una caseta de cemento.
Justo allí caminaba el sargento segundo Steven González Salas (32 años), quien salía de su servicio y estaba franco para irse a casa. Fue atropellado y murió.
Tras el impacto en la caseta, el auto volcó. De los 14 heridos, cuatro están graves. Fueron auxiliados por paramédicos de Protección Civil e internados en el Hospital Regional “Gilberto Gómez Maza”.
Los muertos fueron identificados como Alberto Cabañas Mish (28 años), Irvin Iván Gómez, Richard Cruz y Steven González Salas.
Los peregrinos son originarios del municipio de Tecax, Yucatán. Luego de visitar la iglesia de Guadalupe, intentaban regresar a casa, pero tras el bloqueo mencionado en las primeras líneas de la nota, tomaron hacia San Fernando, para luego seguir por la autopista de Malpaso.
Una falla mecánica en su unidad, justo en la zona de bajada, provocó el fatal accidente.












