El auto tiene reversa, desgraciadamente las palabras no. Tras provocar un accidente, la mujer quiso huir en sentido contrario. Regresó en reversa para orillarse, pero obligada por la presencia de Tránsito Municipal. Hirió física y emocionalmente a una dama. La ambulancia no llegó.
Las dos mujeres iban charlando amenamente. Lo vieron y así lo dijeron los vecinos del lugar.
La camioneta marca Nissan color blanco, placas SJ-80411 de Jalisco, circulaba de norte a sur sobre la 5ª calle Poniente.
En la cabina iban piloto y copiloto, ambas mujeres de edad avanzada.
La plática amena hizo que la conductora se distrajera. Al llegar a la esquina con la 16 avenida Sur se pasó la preferencia.
De oriente a poniente, con preferencia, sobre la vía citada, circulaba la camioneta marca Ford tipo F-150, color gris, placa XA-62145, de Tlaxcala. Conducía una mujer. La unidad iba cargada con rejas llenas de verduras. Y se impactó de frente en el costado de la camioneta Nissan.
Al instante la bolsa de aire se activó y explotó por el contacto con el rostro de la agraviada.
Aún así, el brazo, antebrazo y pecho de la fémina quedaron amoratados por el fuerte golpe contra el tablero y volante.
Ninguna ambulancia acudió y la lesionada fue trasladada por un familiar en un auto particular, para ser atendida por un médico.
Al lugar acudió el perito de Tránsito Municipal, que halló a la culpable en su auto, en sentido contrario, a una cuadra del percance: pretendió huir.
Así, en reversa, la mujer regresó al sitio del accidente. “Pero lejos de disculparse con la mujer herida, soltó palabras que hieren más que el golpe”, dijo una vecina molesta por la actitud de la responsable.
El auto tiene reversa, las palabras jamás.












