Un niño de ocho años resultó lesionado cuando el auto particular en que viajaba fue chocado por un colectivo, en un crucero de la colonia Infonavit Grijalva, en Tuxtla Gutiérrez. “Ya es su costumbre. Así son todos los colectivos de la Dinastía Travieso”, dijo un testigo.
El niño se duele. Quien conducía el auto no es su padre, ni siquiera pariente, pero le hacía el favor de llevarlo.
El reloj marcaba las 8:02 de la mañana. Y en la mente del pequeño cobraba vigencia esta vez, más que nunca, el verso aquel de “el tiempo no corre, vuela; ya del reloj la campana me está llamando a la escuela”.
Ya era tarde para la entrada a clases de la primaria. También lo era para checar en el trabajo. Así que Luis Enrique Cruz Posada pisaba el acelerador de la camioneta marca Ford, tipo Escape, color azul, placas DRM-4508 de Chiapas.
La unidad circulaba de norte a sur sobre el bulevar Fidel Velázquez. Y al llegar al semáforo de la avenida Fernando Amilpa se produjo el impacto.
Es que de oriente a poniente sobre la citada vía, circulaba el colectivo tipo Urvan, con número económico 6323, placas 387689-B. Conducía José Reynol Guillén Sánchez.
Y si bien Luis llevaba prisa, José llevaba mil demonios de ansiedad y presión por la cuenta del patrón. Y -según testigos- éste se pasó el alto del semáforo.
La parte frontal del colectivo dio en el costado izquierdo de la camioneta. Y fue así como se lastimó el infante Rodrigo Bautista Gomez.
La patrulla PCC-29 de Tránsito Municipal acudió al lugar para deslindar responsabilidades. De inmediato el perito ordenó mover las unidades, pues se estaba ahorcando la vialidad.
La responsabilidad, como en todo semaforazo, fue compartida.
Según un peatón, esta unidad (6323) es una de las ocho que pertenecen al “Travieso”. Y casi todas ya han chocado. Dicen que es costumbre en esa “Dinastía”.












