Dos niños y su padre resultaron golpeados tras caer de la motocicleta en que viajaban la mañana de este viernes, cuando se dirigían a la escuela. Fueron valorados por paramédicos de Protección Civil Municipal.
La risa se volvió llanto y el llanto, risa, literalmente. Dos niños, uno de 10 y otro de 7 años, sonreían mientras viajaban a bordo de la motocicleta marca Dinamo, color vino, placas N39SE. Conducía el padre. Circulaban de norte a sur sobre la calle principal de la colonia El Brasilito.
Los niños charlaban amenamente mientras se dirigían a la escuela primaria. Ya iba a dar las 8:00 de la mañana.
Al llegar a la prolongación de la 4ª Norte, de oriente a poniente apareció un coche particular marca Mitsubishi tipo Lancer, color arena, placas MYH -2657, del Estado de México. Iba de oriente a poniente sobre la 4ª Norte.
Al llegar al crucero, la mujer que conducía el Lancer aceleró para dar vuelta a la izquierda y enfilar hacia la VII Región Militar. Pero no esperó el paso de la motocicleta y la embistió.
Padre e hijos besaron el polvo. A pesar del golpe, el padre se levantó de inmediato para ver a sus hijos que lloraban por el susto y el dolor.
Policías estatales acudieron al lugar para abanderar, cerrar la vía, proteger a los heridos y llamar a la ambulancia. Fue la unidad de emergencias PCA-04, al mando de Olivia Pérez, que arribó al lugar.
Al oír la sirena, el niño más grande estalló en llanto. Estaba aterrado. “No me pongan alcohol, por favor”, suplicó al paramédico que lo valoraba.
Cuando el auxilio terminó y el pequeño vio que no le ardía la herida, comenzó a reír. No fueron trasladados.
Tras un arreglo entre las partes, las unidades se movieron y se liberó la vía. Una vez más, Tránsito Municipal no intervino.












