Una mujer de la tercera edad fue atropellada por un auto “fantasma”. Y recuerdo de la atropellada y muerta apenas un día anterior, rondó las calles de Terán, donde se suscitó esta vez el accidente. Por fortuna en este accidente no murió la persona lesionada.
Parada en la esquina de la 2ª Oriente y 1ª Sur de Terán, recargada en la pared mientras observa la escena, Elodia Jiménez (69 años) suspira.
“¡Cómo es la vida! Sale una de casa y no sabe si se va regresar o no”, exclama.
Es que sobre el asfalto de la calle principal de Terán, la que conduce al aeropuerto, Cruzvina Flores (72 años) está siendo auxiliada por paramédicos de Protección Civil Municipal.
La mujer fue atropellada mientras cruzaba la 2ª Oriente, cuando se dirigía a la esquina con la 1ª Sur a comprar carne en un expendio.
Un auto no identificado, que iba de norte a sur sobre la citada calle, la embistió. El culpable huyó a bordo de su unidad.
La mujer quedó lesionada y aturdida. Inmóvil. Y el fantasma del recuerdo apareció entre los presentes. También en la mente de Elodia.
Es que apenas el miércoles, en la 7ª Sur y 2ª Oriente de Tuxtla Gutiérrez, otra mujer de la misma edad fue atropellada. Y murió.
“A veces va uno distraída. Los problemas en casa, con los hijos, nietos, la salud, el dinero, nos ofuscan, y no se da uno cuenta al caminar. A mí ya varias veces que han estado a punto de atropellarme. Así de cerquita (hace la seña de poco con los dedos) han estado los carros, pero se frenan. No me toca aún”, dice Elodia. Vuelve a suspirar y se va.
También se va la ambulancia de Protección Civil Municipal, llevándose a Cruzvina al hospital Gilberto Gómez Maza. Sus lesiones son severas, pero no tan graves como para temer por su vida.












