Parecía “venado”… era “rata”

Parecía “venado”… era “rata”

Aunque es moreno, aunque segundos antes estaba pálido por el esfuerzo al correr, ahora su rostro luce enrojecido. Es que está contra el piso, aplastado por un joven. Es que se siente avergonzado… fue atrapado tras robar a un peatón en la capital chiapaneca.

No dice su nombre. Lo que hizo tampoco tiene nombre. Siendo joven, sano y fuerte, en vez de emplear su energía para trabajar honradamente, la utiliza para delinquir.

Su corte de cabello luce rapado a medias, tipo militar. El resto es largo, desaliñado. “Parece sorcho” (soldado), dice uno. “Nel hija, si fuera de la milicia no anduviera de ratón. Los verdes (militares) mis respetos, son bien disciplinados”, responde el otro.

El diálogo se desarrolla a un costado del libramiento Norte, en el carril de baja, en la colonia Los Manguitos, de Tuxtla Gutiérrez.

Los jóvenes que intercambian palabras tienen la mirada, los pies y manos sobre otro joven. Este huía. Aquellos, lo persiguieron y atraparon.

Una mujer que caminaba sobre la citada vía, fue sorprendida por el solitario ladrón. Le arrebató su celular y corrió.

Dos jóvenes que pasaban por ahí, al ver la escena, corrieron tras el ágil asaltante.

“Estos weyes parecen venado, corren galán, pero no contaba con que lo alcanzaríamos”, dice sonriente pero jadeante uno de los héroes anónimos.

Se refiere en general a los ladrones de cadenas, carteras y celulares que operan en el Centro, pero también en la periferia de la capital chiapaneca.

Especialmente en la colonia Infonavit Grijalva, a unos metros de donde se encuentran ahora.

Los vándalos son jóvenes, delgados, ágiles. Se requiere de perseguidores de la misma condición, y esta vez hubo dos.

Con ropa deportiva, los buenos samaritanos pudieron correr, detener al ladrón y recuperar el botín.

El facineroso fue entregado a las corporaciones policiacas. Los vecinos aplaudieron la solidaridad, esfuerzo y valor de los jóvenes que auxiliaron a la víctima.