Una mujer que viajaba como pasajera en el colectivo 1307, en la capital, sufrió golpes en su anatomía, luego de que un auto particular impactó al transporte público en un costado. El culpable huyó. Pero en su descontrolada huida golpeó a un taxi y se estrelló contra un muro. Allí, lesionado, el responsable fue detenido.
Urías Eleazar Juárez Aguilar conducía el colectivo tipo Urvan, con número económico 1307, placas 382070-B. Procedente de la colonia Potinaspak, la unidad se desplazaba de poniente a oriente sobre la avenida San Pedro, en la colonia Adonahí.
Al llegar a la esquina con la calle San Lucas, de sur a norte apareció un auto marca Seat, tipo Ibiza, color rojo, placas DSE-1544, conducido por Raúl Orantes Hernández.
El automovilista no respetó el enorme tope de la esquina, cruzó veloz la calle e impactó de frente su auto contra el costado derecho del colectivo referido.
El culpable echó reversa y huyó al poniente. Al llegar a la prolongación de la 5ª Poniente, Raúl enfiló al sur. Avanzó dos cuadras y pasó rayando un taxi en circulación.
En su nueva huida, el responsable de dos accidentes se fue a estampar contra un muro, frente a una tienda. Un niño que compraba se llevó el susto de su vida al pensar que sería atropellado. La madre del infante exigía un pago para curar del espanto al menor, pero no le dieron nada.
Tras el choque contra el muro, Raúl se golpeó la frente. Conmocionado por el golpe y al verse con sangre en el rostro, ya no huyó. Se quedó a esperar ayuda médica y a enfrentar su responsabilidad.
Llegó el perito de Tránsito Municipal que lo detuvo y deslindó responsabilidades.
También acudió la ambulancia SM-004 del ERUM, cuyos paramédicos brindaron los primeros auxilios a Leticia Gutiérrez Martínez, la pasajera que sufrió una herida en la rodilla derecha.
Cuando todo parecía indicar que la lesionada sería llevada a un nosocomio particular, el concesionario la convenció de que se quedara para un arreglo, con el fin de que el chofer no fuera consignado al Ministerio Público. La mujer aceptó y se bajó de la ambulancia.
Sólo el Seat de Raúl fue llevado al corralón particular. El colectivo se retiró sobre sus ruedas.












