La marimba es tocada dentro del recinto, pero su sonido es percibido fuera de él. Así es la vida de servicio. Puede hacerse en el anonimato, pero el grato sonido del beneficio alcanza a muchos. El policía y marimbista de la SSyPC nos explica la importancia de mezclar maderas de hormiguillo y cedro para la marimba; perseverancia y disciplina, al servir y proteger a la ciudadanía.
El sonido es claro, firme, armonioso, grato. Cada golpe del hule del bolillo contra las teclas marimbísticas, arranca a la madera un canto, una caricia para el oído y el alma, pletórico de lecciones.
Antes del sonido grato de la marimba, se oyeron ruidos no gratos producidos por el golpeteo de la sierra eléctrica, del martillo, el cincel. Trabajo arduo en el corte de la madera dura.
Algo similar ocurre con los elementos policiacos, que pasan por un proceso de formación en la Academia. Allí se despojan de vicios y prejuicios. Allí les dan forma y tras egresar están listos para emitir el armonioso sonido del servicio a la ciudadanía.
“La marimba se origina en África. Aquí surgió con los mayas. La marimba mexicana actual es una fusión de ambas”, explica Carlos.
Rodeados por un hombre de madera que sostiene en sus manos una marimba portátil, Carlos agrega que para hacer la marimba se requiere de dos maderas fundamentales: hormiguillo y cedro. El primero es una madera dura y sonora, sirve para hacer el teclado que emite el sonido. El cedro es para hacer el mueble y para los resonadores, que son amplificadores del sonido que emite la madera.
Así, cada elemento policiaco debe combinar dos tipos de valores: disciplina y perseverancia. La primera es dura, pero sonora, como el hormiguillo. La segunda permite prolongar, con la durabilidad del cedro, la nota melodiosa del servicio.
Hacer una marimba lleva alrededor de una semana. Cuesta unos 25 mil pesos por ser un trabajo totalmente artesanal. Forjar a un policía lleva varios meses en la Academia. Su valor no se puede calcular.
Un poco de historia
La Marimba Orquesta de la Policía de Estado se remonta a 1957. La actual marimba de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se integró en 1991, con 12 elementos. Son los “apóstoles” de la música que ameniza eventos de Gobierno del Estado. El DIF, la SSyPC, entre otros.
El oído percibe un sonido, pero pocos saben que se fusionan de manera armoniosa dos marimbas tenores, un centro armonista, un segundo armonista, una marimba, percusiones, batería, tumbadoras, bajo eléctrico, dos saxofones y una trompeta.
De igual forma, en la SSyPC hay policías rasos, segundos, terceros, inspectores generales, comisarios. Todos están unidos por la armonía del deber y la lealtad.
Carlos dice que todos los marimbistas de la SSyPC son jiquipiltecos. Llevan 25 años juntos. Eso es perseverancia e identidad.
Evocando sus años mozos, Carlos cuenta que a los 7 años le llamó mucho la atención la batería. Su papá fue baterista, de ahí le surgió la inquietud por tocar batería. Lo hizo un año. Pero luego le nació el deseo por tocar marimba. “Un día la agrupación pequeña de mi papá necesitaba un elemento y me ofrecí”.
Desde ese día han transcurrido 46 años en la vida de Carlos López Vázquez, como marimbista y ahora como policía de la SSyPC.












