Porraceado, regañado y endeudado

Porraceado, regañado y endeudado

No había semáforo de por medio, pero la responsabilidad fue compartida. Cada quien pagó su “golpe”. Aunque el motociclista salió perdiendo, porque además de cubrir los gastos del velocípedo de su empresa, recibió una regañada y fue a dar a la Cruz Roja.

La camioneta marca Mitsubishi placas CW-3013 circulaba de oriente a poniente sobre la 5ª Norte de Tuxtla Gutiérrez.

El conductor viró el volante a la derecha para dar vuelta en la 12ª Poniente. No encendió sus luces direccionales. Ese fue su error.

Por derecha extrema, conforme lo marca el reglamento de Tránsito, circulaba la motocicleta color negro, marca Yamaha, placas CFH03, propiedad de la empresa de seguridad privada “Kanan”.

El motociclista siguió de frente a pesar de ver que la camioneta ya comenzaba a inclinarse hacia el norte.

Quiso rebasar por derecha. Eso está mal. Ese fue su error.

Así lo estipuló el perito de Tránsito Municipal. Así lo secundó el patrón del empleado de seguridad.

Ambos conductores aceptaron su culpa y decidieron que “cada quien pagara su golpe”.

Sin embargo, el motociclista salió perdiendo porque además de cubrir los gastos del velocípedo de su empresa, recibió una regañada y fue a dar a la Cruz Roja.

“Llevo 30 años manejando moto. Al principio me porrasearon. Pero aprendí la lección. ¿Te duele verdad? bueno, pues para que aprendas la lección”, le dijo el jefe. Y dejó que se llevaron al motociclista a la clínica de la Cruz Roja que estaba a unos 50 metros.