Es defensa lateral en el equipo de futbol donde juega. Defiende a la sociedad de la delincuencia. Se prepara para defender a los inocentes en un juicio. Es futbolista, es policía, es futura abogada… es Guadalupe López de la Higuera.
Su pie derecho parece pegado al balón, mientras sus ojos se mueven vivaces en busca de un espacio para filtrar el pase a su compañera. En el momento oportuno patea el esférico. El toque certero termina en gol a favor.
Guadalupe acaba de celebrar su santo el 12 de diciembre. Pero cada día celebra la vida, las oportunidades de crecer, de servir y proteger a la ciudadanía desde la trinchera de la SSyPC.
Luego de estudiar Criminología y Criminalística, Guadalupe inició la licenciatura en Derecho. Lleva siete años como policía, pero más como futbolista. Lo practica desde los 12 años.
Cuando el gobernador Manuel Velasco inauguró el campo de futbol siete en la Academia de Policía, el corazón de Lupita palpitó al ver el verde del pasto sintético.
Hoy juega allí, en una liga mixta dentro de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana compite en una liga femenil.
Ella es defensa lateral (por derecha o izquierda). También muestra disciplina y entrega al defender a la ciudadanía de la delincuencia.
Guadalupe ve la oportunidad de subir, dispara y anota un gol. La vida le ha metido varios goles, pero se los ha regresado.
“Jugar me desestresa y mejora mi condición física y mi salud”, dice.
Guadalupe, la mujer policía, se ajusta el casco, los guantes, sube a la patrulla. Su mirada es al frente. “Escanea” el panorama. Su mano izquierda se sujeta en el tubo de la patrulla; su mano derecha sostiene con firmeza el arma larga. Acaricia el gatillo.
Entrevistada en el Instituto de Formación Policial, Guadalupe dice estar capacitada para todo tipo de operativos: antimotines y patrullajes preventivos. “Ahora me capacitan para capacitar”, afirma.
Su mente vuela al pasado próximo, cuando en agosto de 2105 fue seleccionada para una conferencia internacional de mujeres policías en Reino Unido. Conoció a colegas de más de 53 países.
Participó en varios talleres sobre equidad de género y actuación de la mujer policía frente a la ciudadanía.
En Puebla, Guadalupe asistió al curso de mandos medios para instruirse sobre el nuevo sistema de justicia penal.
Actualmente está certificada como docente ante la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal y así capacitar a sus compañeros.
Porta con dignidad los uniformes de futbolista y de policía. Ambos roles le dan satisfacción.
“Estoy muy orgullosa de ser policía, de mis logros a la fecha y ser parte de una nueva generación policiaca”, concluye.












