“Pura vida”, decía, y era la muerte

“Pura vida”, decía, y era la muerte

Un hombre fue hallado sin vida en la vía pública. Al parecer murió a causa del alcohol ingerido durante años, pero será la necropsia la que determine la razón de su deceso. Permanece en calidad de no identificado en el Semefo de Tuxtla Gutiérrez.

Una botella de bebida energizante, sabor mora azul, estaba sobre la jardinera, cerca de la cabeza del hombre inerte.

Solo le dio tres sorbos. Fue cortesía de los vecinos. Lo vieron agonizar desde la noche del lunes. Y se compadecieron de él.

Vestido de pantalón negro, playera blanca, chamarra negra, descalzo, el hombre de unos 56 años de edad, de cabello y barba entrecano, quedó acostado, boca arriba.

Sus pasos se detuvieron frente a la casa número 693, en la 14 Oriente, entre la 5ª y 6ª Sur de la capital chiapaneca.Cuando a menudo, cada día, todos los días, acompañado de sus amigos de parranda, el hombre se quedaba en la esquina, ingiriendo alcohol, se le escuchaba decir: “Ah, pura vida”. Espejismo.

En realidad estaba ingiriendo muerte. Y ésta llegó letal.

El hígado no pudo procesar tanto alcohol acumulado. Y el cerebro ordenó al corazón detenerse.

Alguien llamó al 066 para reportar el incidente. Llegaron policías estatales y municipales. Nadie cubrió el rostro. No hubo dolientes.

El empleado de una funeraria llegó pensando en vender un viejo ataúd, pero no hubo negocio. Nadie se la compró al paria de la sociedad.

El cuerpo sin vida y sin identificación, fue llevado al Servicio Médico Forense para practicarle la autopsia de rigor. Allí quedará en espera de ser reclamado. Lo más seguro es que su destino final sea una fosa común.