En combate frontal al delito de robo de vehículos, un total de cinco unidades fueron recuperadas por elementos de las distintas corporaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC).
La primera acción fue realizada por elementos de la Policía Estatal de Tránsito, quienes recuperaron una motocicleta marca Italika de color rojo con negro, sin placas de circulación, la cual contaba con reporte de robo desde el 29 de febrero del 2012.
La unidad fue ubicada en el punto de revisión del tramo carretero Chapultenango–Ixtacomitán, a la altura del kilómetro 2, conducida por Filiberto “N” (24 años), quien no acreditó la legal propiedad.
La Policía Estatal Preventiva destacamentada en Pueblo Nuevo Solistahuacan, ubicaron una segunda unidad abandonada, marca Nissan tipo vagoneta de color blanco, con placas de circulación VL23383 del Estado de Tabasco, la cual al ser verificada mediante el sistema Plataforma México, fue detectada con reporte de robo en el estado de Tabasco, el pasado 4 de mayo del 2002.
Mientras que en el municipio de Huixtla, la misma corporación atendió el llamado de la ciudadanía, sobre la presencia de un vehículo abandonado por varios días y con signos de desvalijamiento.
Los uniformados corroboraron los datos del vehículo marca Ford Lincoln tipo Navigator de color verde y placas DRN-4039 del estado de Chiapas, y después de confirmar que no pertenecía a ninguna habitante del lugar, fue levantado para ser puesto a la autoridad competente para continuar con las investigaciones.
Finalmente en los municipios de Villaflores y Comitán, se localizaron abandonadas dos unidades, una marca Honda de color rojo y negro, con placas N17JY del Estado de Chiapas; la otra marca Nissan tipo Tsuru de color gris y placas de circulación DSK 3239 del estado de Chiapas.
El detenido tiene el carácter de probable responsable y se encuentra bajo la jurisdicción del Fiscal del Ministerio Público, quien determinará en el plazo constitucional su situación jurídica.
Mientras tanto, se realizó la cadena de custodia respectiva de los objetos del delito, como lo marcan los protocolos nacionales de actuación de primer respondiente.












