Roban a mujeres con “paquetazo”

Roban a mujeres con “paquetazo”

La ya de por sí empinada cuesta de enero le resultará insoportable a la familia Hernández Pérez. El crédito que recibieron del banco, para trabajar este año, les fue robado por ladrones mediante el clásico “paquetazo”.

La mujer se llevó la mano a la boca. No daba crédito a lo que ocurría. Se sentía culpable y así lo manifestaba. “Es mi culpa, hubiéramos agarrado taxi. No debimos ir caminando”, dice.

Los policías estatales y municipales observaban en silencio. No se atrevían a preguntar nada.

La escena se desarrolló en la 11ª Poniente y avenida Central de Tuxtla Gutiérrez.

Sentada sobre la acera, lloraba desconsolada una mujer joven, morena, de cabello encrespado. Era Victoria Hernández Pérez. Sostiene a su hija, quien desconcertada no acertaba a descifrar el laberinto de aflicción de su madre.

Ella se llama Victoria, pero ahora estaba hundida en las arenas movedizas de la derrota.

A unos siete metros, de pie, daba vueltas como león enjaulado, María. Ella no lloraba, pero sangraba por dentro.

Victoria y María perdieron 22 mil pesos. Unos 11 mil cada una. A la otra mujer le quitaron cinco mil. Y de manera casi infantil. Y eso es lo que no se lo perdonan.

Las tres mujeres fueron a la sucursal bancaria ubicada en la avenida Central y 15ª Poniente de la capital chiapaneca.

Allí retiraron el dinero de un crédito, con el cual trabajarían este año para hacerlo crecer.

Cuando habían caminado una cuadra, dos hombres les mostraron un “paquete” envuelto en un pañuelo. Presuntamente era dinero.

Y los sagaces facinerosos sorprendieron a las mujeres con el clásico argumento del “paquetazo”.

Tras el intercambio entre su “paquete” y el dinero de las mujeres, los asaltantes huyeron con los 27 mil pesos.

Las mujeres desataron el pañuelo y solo tenía recortes de periódico. Y lloraron de rabia. Y buscaron ayuda al 066.

Fue en la 11ª Poniente donde los policías las hallaron.

Sin mucha esperanza de hallar a los ladrones, las mujeres subieron a la patrulla 40090 de Fuerza Ciudadana. La unidad PC-031 de Policía Municipal se sumó al patrullaje aledaño. No hubo éxito.

“No puede ser ¿Cómo vamos a pagar este dinero? ¡Un dinero que ni disfrutamos!”. Las mujeres se alejaron, pero llevaron consigo el doloroso trance, el sabor amargo de la derrota, la flecha clavada del engaño y el alma desgarrada por la desesperación.