Roban cosecha con valor de 30 mil pesos

Roban cosecha con valor de 30 mil pesos

La patrulla de la Policía Municipal se estaciona frente a la Agencia Municipal de la Rivera Cerro Hueco. Van por un detenido. Eso se les dijo por radio. Pero la agente municipal se desconcierta. “No hay detenido”, les dice.

Cuando están por retirarse llega un joven. El sospechoso está en un rancho cercano. Lo acusan de llevarse la cosecha de maíz y frijol, con un valor aproximado de 30 mil pesos.

El agraviado no se dio cuenta antes. El hurto fue poco a poco, como un cáncer silencioso. Cuando se percató era muy tarde. El mal era total, irreversible. Solo atinó a llamar a su hijo, quien a su vez llamó al 911 y pidió el apoyo policiaco.

Clara Solís, la agente municipal, se sintió desconcertada al ver la patrulla PCC-118 de la Policía Municipal. Y más se desconcertó al oír que iban por el detenido.

Fue Felipe de Jesús Ramos Hernández, quien llegó justo en el momento en que los elementos estaban por retirarse. Y narró los hechos.

“Mi papá perdió toda su cosecha. Era bastante maíz y frijol. Unos 30 mil pesos”, dice.

Felipe estaba en su taller mecánico, cuando le llamó su papá.

Ambos sospechan de un trabajador que recién llegó al rancho El Carrizal. No están seguros, pero casi jurarían que es él.

“Vamos al ranchito, pero dejen sus patrullas, porque no va subir, ‘ta feo la entrada. Traemos una combi”, les dice a los elementos. Ahora son ellos los desconcertados. Se miran entre sí, piden instrucciones por radio. Y finalmente acceden irse al rancho en la unidad particular.

“Ahí se la encargamos”, le dicen a Clara señalando la patrulla.

Y se van. Tras verificar el robo (no se observa ni una mata de frijol ni una mazorca de maíz), le sugieren al afectado presentar su denuncia. “No podemos detener a nadie, si no hay flagrancia”, le explican. Y regresan.

“Híjole, qué pena, la situación está canija, ya ni las cosechas se salvan. Esto se va poner peor”, pronostican los policías como despedida.