Robo con violencia en parque central

Robo con violencia en parque central

Un hombre fue asaltado y herido con un arma hechiza, de las conocidas como chimba, en el corazón de la colonia Patria Nueva. El agresor y la víctima se esfumaron. La Policía atrapó a uno que parecía ser el responsable, pero resultó ser el hijo de un elemento operativo, compañero suyo.

El reporte al 066 fue confuso. Erróneo. La patrulla 30031 de Fuerza Ciudadana se estacionó frente al negocio de materiales. Así se indicó en la llamada telefónica.

“No, aquí no hubo ningún robo”, dijo el encargado al comandante. Un hombre de la tercera edad hacía señas con los brazos desde el parque central, a los patrulleros.

Dijo ser un taxista vigilante. “Yo llamé, pero no dije que fue en el negocio; lo di como referencia”, se disculpó.

Y aclaró: “Fue un hombre, traía una mochila negra al hombro. Se la quitaron. Ya lo venían siguiendo. Le dieron un chimbazo en el hombro izquierdo. Se fue a pedir ayuda en la Delegación. No se la dieron. Se fue al saber pa dónde”.

El ilícito se perpetró en la calle Flamboyant Sur, entre El Roble y Ahuehuete, de la colonia Patria Nueva.

Y los policías se dividieron la zona. Unos fueron en busca de la víctima, herida. Otros, enfilaron al oriente, en busca del agresor.

Según vecinos, el ladrón iba en una moto de color negro, llevaba casco negro, playera negra. Tatuado. Le apodan “Shreck”.

Y al parecer vive en la calle Nogal Sur y Roble. Pero no lo hallaron.

Al patrullar sobre la calle Ciprés, los policías avistaron una moto y a un joven con las características otorgadas por los testigos. Lo detuvieron. Interrogaron al motociclista.

¿Cómo te llamas? ¿Cómo te apodan?

El joven palideció. Con la boca seca dijo que la moto no era de él, sino de su primo.

¿Cómo le apodan a tu primo?

Y cuando parecía que el joven sería subido a la patrulla, como principal sospechoso del robo violento, una chispa le iluminó el cerebro. Dio el nombre de su padre.

Mi papá es policía municipal, como ustedes.

Los oficiales operativos sonrieron. Y lo dejaron ir, sin siquiera presentarlo con los testigos, para que éstos comprobaran o descartaran la identidad del asaltante.

Aunque después se descartó que fuera el “Shreck”. No tenía tatuaje. Además, la moto del joven no tenía placa y la del asaltante, sí, con terminación en 71.

La víctima no fue localizada. Al parecer se fue por su propio pie, en un taxi, para recibir atención médica.