En la mano derecha, temblorosa aún, sostenía la póliza de seguro. En la izquierda, el celular. Sus ojos contemplaban escépticos su camioneta volcada. Estaba destrozada. Dos de sus acompañantes fueron auxiliados por Cruz Roja. Dijo que se durmió al volante mientras iba a 80 kilómetros por hora.
La patrulla 00040 de la Policía Estatal Preventiva, así como una de la Policía Municipal, estaban a la orilla de la carretera Tuxtla-Chiapa de Corzo, exactamente en el kilómetro 12.
Aparentemente no pasó nada. La carretera estaba libre. Pero atrás de las plantas florales que serpentean a la vera del camino, yacía una camioneta volcada sobre su costado derecho.
Es la unidad marca Chevrolet tipo Tracker, color azul marino, placas DPA-7257.
Un hombre de la tercera edad conducía. Un hombre adulto iba de copiloto y dos jóvenes en el sillón trasero.
Luego de cruzar el retén policíaco, el automovilista presuntamente se quedó dormido. Aunque era mediodía, le pesaban los ojos como si fuera medianoche.
Cuando ya casi entraba a la colonial ciudad, el auto siguió en línea recta a una velocidad de 80 kilómetros por hora.
Los tripulantes gritaron asustados. El chofer despertó. Se había dormido. Pero ya era demasiado tarde. La camioneta había salido del camino, chocó en varias plantas y finalmente en un montículo de tierra que provocó la volcadura del mencionado vehículo.
Paramédicos de Cruz Roja Mexicana y de Protección Civl Municipal, auxiliaron a los ocupantes del auto volcado.
El conductor sufrió esguince cervical. Le colocaron un collarín. Pero a los dos ocupantes del sillón trasero se los llevaron a un nosocomio privado de la capital chiapaneca.
La Policía Federal demoró mucho en llegar al lugar para tomar conocimiento del percance. El auto fue remolcado al corralón.












