Se quitó la vida en la vía pública

Se quitó la vida en la vía pública

Escogió la hora en que el sol se ocultaba en el horizonte. Quizás con una enfermedad grave o un problema financiero severo, ingirió veneno y falleció en la vía pública, frente al Centro Cultural “Jaime Sabines”, de Tuxtla Gutiérrez.

Estaba sentado bajo la sombra de un árbol de Laurel, en la 13 Oriente. Tres jóvenes a su alrededor lo miraban preocupados.

De repente metió la mano a su morral, sacó un envase blanco y lo ingirió casi a la mitad. Era Furan. Tenía sed de morir.

Al sentir la agonía de la muerte, el hombre de la tercera edad, de complexión mediana, corte de cabello corto, entrecano, caminó hacia la avenida Central. Y se desplomó.

Comenzó a vomitar. Su interior se hacía pedazos. Los jóvenes corrieron a comprar leche líquida. Se la dieron. No sirvió de nada.

Decenas de curiosos se arremolinaron. El espectáculo de la muerte pública. Grabaron.

Dicen que hora y media agonizó. Pero nadie pidió ayuda a Emergencias 066. Tardíamente llegó la solicitud de auxilio y por ende la ambulancia de Protección Civil Municipal. Nada pudieron hacer.

Personal de la Procuraduría General de Justicia del estado levantó el cadáver y lo llevó al Semefo, en calidad de no identificado.