Desde hace seis meses, Reina Esther Pérez Gómez, de 17 años de edad, junto a su esposo habitan afuera del Hospital Gómez Maza, situado al oriente de Tuxtla Gutiérrez, a la espera de la “alta” de su hija de seis meses de edad, quien padece complicaciones respiratorias debido a su prematuro nacimiento.
La pareja originaria del municipio de Cintalapa tiene ahora en la capital chiapaneca un nuevo hogar. Se trata de una casa de campaña ubicada debajo de una bolsa de plástico para protegerse de los rayos del sol.
Y es que desde que su hija “vino al mundo” se han tenido que hospedar en la banqueta de mencionado hospital, donde han padecido frío, días calurosos, fuertes vientos y ayunos prolongados.
“Anteriormente nos dejaban estar adentro del hospital, pero desde que instalaron el portón nos han echado afuera. Apenas tiene cuatro meses que compramos esta casita de campaña. Antes teníamos que dormir sobre la banqueta”, comentó Pérez Gómez.
Por razones de su prematuro nacimiento, la pequeña Yessenia ha padecido de neumonía y recientemente de hidrocefalía, además, a su corta edad se le ha aplicado la traquestomía (operación quirúrgica donde se abre la tráquea del paciente).
“Los médicos nos han dicho que su enfermedad se llama displasia broncopulmonar, razón por la cual hace apenas cinco días le dio una paro cardíaco, situación que no se me notificó en su momento, sino dos horas después del suceso”, agregó la adolescente madre.
La joven agregó que al llegar con su hija internada se percató que el oxígeno estaba a su máximo nivel de distribución. Al cuestionar esta situación al personal del lugar, se le dijo que la niña había sufrido de una paro cardíaco.
Incluso señaló que los médicos y enfermeras del hospital se limitan a decirle que su hija va a morir, una situación que en vez de debilitarla la fortalece, dijo la joven madre afectada.
Debido al estado de salud de la pequeña Yessenia Pérez Gómez, requiere de medicamentos de alto costo monetario. Algunos oscilan en mil 500 pesos. En una ocasión les pidieron un medicamento de dos mil pesos, pero no pudieron adquirirlo.
“En esa ocasión acudimos con el Seguro Popular, pero esta institución tardó cinco días en brindarnos la medicina requerida, tiempo que es crucial en el estado en que se encuentra mi pequeña”, enfatizó Esther Pérez.
Incluso, esta madre afectada señaló que en algunas ocasiones el personal del lugar le comenta que no hay jeringas, guantes de látex, mangueras, cubre bocas y demás medicinas básicas.
“Ante este desabasto, nosotros tenemos que poner medicamentos. A veces gastamos hasta dos mil pesos a la semana.
Apoyos
Esta joven pareja ha sobrevivido gracias a los pequeños apoyos que le brindan sus familiares, los cuales son mínimos, ya que anteriormente Reina Gómez se dedicaba a las actividades del hogar y su esposo al campo.
Tienen familiares que radican en Estados Unidos que afortunadamente les envían recursos económicos, pero esos apoyos no son frecuentes.
“A veces nos quedamos sin dinero. Por momentos ya no le encontramos solución a este problema ya que hay días que nos quedamos sin un peso y peor aun cuando nos piden algún medicamento, porque no sabemos de dónde lo vamos a sacar”, finalizó la joven madre.
para ayudar
Contacto
La joven pareja se encuentra a un costado del portón de Emergencias del Hospital Gómez Maza, situado en la colonia Las Torres, al oriente de la ciudad capital. No tienen teléfono porque lo vendieron para comprar medicinas.












